PrensaSichel se asoma en la contienda de la centroderecha

29/11/20200
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Pese a no pertenecer a la derecha, a no ser ni de Renovación Nacional ni de la UDI, en Chile Vamos cada vez lo miran con mejores ojos como presidenciable. En RN lo ven como contrapeso a Mario Desbordes; en la UDI, como una ayuda para crecer hacia el centro. Una candidatura funcional para Chile Vamos además respaldada por las últimas encuestas.

El domingo pasado el celular de Sebastián Sichel no paró de sonar. A su WhatsApp llegaban mensajes de felicitaciones de parte de ministros independientes, parlamentarios de RN e incluso de la UDI. Al mediodía, el presidente del BancoEstado hizo una reunión por Zoom. Los convocados eran sus antiguos compañeros del movimiento fundado por Andrés Velasco, Ciudadanos: Juan José Santa Cruz, Sylvia Eyzaguirre, Ricardo Escobar, Esteban Jadresic, Patricio Arrau y Paola Assael. La reunión tenía un solo objetivo: analizar la encuesta Cadem que ese día publicó Reportajes de ‘El Mercurio’ y que posicionaba a Sichel como la figura con más apoyo en el total de la muestra. Según el estudio, además podría derrotar al alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, pero no a Pamela Jiles, a quien sí empata Joaquín Lavín.

Ante este escenario, una vez más, los conectados a la reunión lo trataron de persuadir de que se presente como candidato presidencial. No han sido los únicos. Diputados de Renovación Nacional, disidentes al liderazgo del extimonel y actual ministro de Defensa, Mario Desbordes, se han embarcado en la idea de apoyar a Sichel como presidenciable. Una decisión que el presidente del BancoEstado aún no toma. Recién en enero o a más tardar en marzo podría anunciar su veredicto. ‘Los lunes a veces me entusiasmo, pero el viernes se me quita cuando veo el nivel de conflicto en que estamos y lo poco que conversamos en política de los problemas cotidianos de las personas’, dice Sichel, sentado en su oficina, con zapatillas urbanas, sin corbata y con la camisa arremangada que deja ver su brazo derecho tatuado con una loica. Dice que ser candidato de Chile Vamos ‘va a depender mucho de cuánto pueda aportar a que una coalición sea mayoritaria, cuántas ideas nuevas pueda agregar y qué gente nueva pueda traer y ojalá construir una dinámica más de abrazos, en que esto no es en contra de alguien, sino con el resto de los liderazgos que hay adentro y en eso estoy dispuesto a ser el último de la fila, con una convicción: ojalá que a esta coalición le vaya bien para la estabilidad de Chile’.

Hace meses que el exministro viene analizando encuestas y estudios de opinión. Y hace meses que lo está conversando con sus más cercanos: Juan José Santa Cruz —exfundador de Ciudadanos—, el exministro de Interior Andrés Chadwick —con quien estrechó lazos siendo académicos de la Universidad San Sebastián–– y Mariana Aylwin, exmilitante de la DC. Los dos primeros están de acuerdo en que compita en las primarias de Chile Vamos.

Pero es esa competencia la que podría ser un obstáculo, porque si bien tiene buena aprobación a nivel nacional, primero Sichel tiene que saltar la valla de la derecha y las maquinarias partidistas. En ese escenario se posiciona en tercer lugar, luego de Evelyn Matthei y Joaquín Lavín. En el equipo de Sichel contraatacan asegurando que la ‘máquina partidaria’ no podría hacer frente a la popularidad a nivel nacional del abogado (que en todo caso tiene en este momento un 48% de conocimiento, versus el 98% de Joaquín Lavín). Su apuesta está en la participación: superar el millón de votantes. Nada difícil, considerando que en la primaria presidencial de 2017 la participación alcanzó el millón cuatrocientos.

Triunfador o no, parte de RN y la UDI, de todas maneras, lo quieren en la foto.

El coqueteo con la UDI

‘Hay quienes piensan que se puede tener a la UDI, a Ciudadanos y a expepedé juntos, pero eso no cuadra’, decía en 2017 Sebastián Sichel, entonces militante de Ciudadanos. A pesar de los intentos de Chile Vamos por incorporar a ese movimiento a la coalición, nunca dio resultado. El argumento —en el que insistía mucho Andrés Velasco— era porque no gobernarían con la UDI.

Hoy ha pasado mucha agua bajo el puente, Velasco y Ciudadanos quedaron atrás para Sichel hace rato y el panorama es otro. Su salida del Ministerio de Desarrollo Social para privilegiar la llegada del expresidente de RN Cristián Monckeberg, paradójicamente, provocó que la UDI se cuadrara con el ex-Ciudadanos. ‘Me encantaría que Sichel fuese de la UDI’, decía en su momento la presidenta del partido, Jacqueline van Rysselberghe. Y en la colectividad, si bien están cuadrados con el alcalde de Las Condes, no miran con malos ojos que Sichel participe de una primaria presidencial.

Hace más o menos un mes, el exministro tuvo una reunión con Joaquín Lavín. Días después hizo lo mismo con el excandidato presidencial Pablo Longueira. Ambas reuniones tuvieron como objetivo sondear la posibilidad de que el exdirector de la Corfo se sume a una primaria, ampliando la coalición hacia el centro. Además, en el caso de Lavín, el alcalde le habría expuesto su plan de hacer un gobierno de convivencia nacional, donde Sichel calzaría perfecto con el esquema. Sin embargo, este último ha dicho que no está de acuerdo con ese esquema, pues —a su juicio— sentar a ‘Insulza, Alvear y miembros de la derecha’ en la misma mesa no responde a la política actual. No obstante, en la UDI le coquetean. ‘Con él en una primaria, nace un nuevo referente político’, dice un alto dirigente de la UDI. Lo mismo piensan los postulantes a presidir el partido: ‘Que nuestro sector tenga tres candidatos posicionados que puedan ganarles a los mejores candidatos de la oposición es una tremenda noticia, considerando lo difícil que ha sido este año’, dice Javier Macaya. ‘Sichel ha sido un aporte a nuestra coalición’, agrega Víctor Pérez. Y es que en la colectividad sacan el cálculo de que la presencia de Sichel atraería aún más al centro político que tanto ha buscado Lavín y arrastraría a los ‘viudos de la Concertación’, más aún en un escenario polarizado y con una centroizquierda que se ve desperfilada. Así, dicen, un eventual triunfo de Lavín en la primaria podría tener a Sichel y Mario Desbordes, representantes del centro, como rostros activos de su candidatura.

Desde el entorno de Sichel aseguran que esa mentalidad sería propia de los 90, pues el abogado estaría lejos de pactar con personeros de la ex-Concertación. Su fuerte, precisan, estaría en los grupos de clase media, donde —según el equipo de Sichel— incluso le gana a Lavín. Es más, en privado, hay quienes en la UDI sostienen que si Lavín no lidera las encuestas, no tendrían problema de apoyar a Sichel.

Pero desde el círculo de Lavín dudan de que Sichel pueda ir más allá que las primarias. Aseguran que ‘si Joaquín tiene una primaria difícil, Sichel tiene una imposible’. Al ex-Ciudadanos le pesaría no pertenecer a ningún partido ni haber tenido una trayectoria previa para dar ‘muestras de blancura’, dicen en el oficialismo.

La contraparte de Desbordes

A pesar de que Sebastián Sichel tiene una buena relación con el ministro de Defensa, Mario Desbordes, la disidencia al extimonel RN ha utilizado la figura del exdirector de Corfo como contrapeso a una potencial candidatura presidencial suya. Es así como nueve parlamentarios de RN ya apoyarían, pública e internamente, a Sichel. Fue hace un mes que el diputado Tomás Fuentes, cercano al canciller Andrés Allamand, se contactó con Sichel para promoverlo como presidenciable. Una estrategia que sería visada por el propio Allamand. A su vez, esta semana el exdiputado e histórico de RN, Alberto Cardemil, visitó a Sichel por asuntos del BancoEstado, pero también se abordó el tema presidencial, donde se habría planteado la posibilidad de participar en dicha primaria.

En el círculo de Desbordes la ansiedad ha aumentado. Los números de la última encuesta Cadem lo ubican en el último o penúltimo lugar de la primaria del bloque, según quiénes participen. Es así como algunos de sus cercanos le han solicitado renunciar en enero y no en marzo, como lo habría conversado con el Presidente Piñera. Sus adherentes reconocen que necesita salir a hacer campaña y mostrar una faceta más cercana con la ciudadanía que no se puede transmitir desde la cartera de Defensa. No obstante, el apoyo que tendría Desbordes por parte de las bases del partido lo haría repuntar en una primaria. Además, el control que tiene el ministro sobre su tienda sería determinante para que un apoyo de RN, como colectividad, se concrete en favor de Sichel. A su vez, el presidente del BancoEstado podría entrar al bloque bajo el paraguas del PRI, aunque son varios en el oficialismo que señalan que este partido es el ‘protectorado de Desbordes’.

Mientras que en Evópoli no se han mostrado interesados por la arremetida de Sichel, a pesar de que hace tres años hubo un coqueteo del exministro con el partido. En 2017, Sichel señaló: ‘Tarde o temprano vamos a ser socios con Evópoli’. Paradójicamente, es con el único partido que tuvo problemas tras su paso por La Moneda. Fueron de público conocimiento las diferencias que los ministros Ignacio Briones y Gonzalo Blumel tuvieron con Sichel, a pesar de los intentos de este último de ganar su confianza. Incluso, los invitó a su casa a comer para afiatar la relación. El partido de Andrés Molina aún no resuelve quién será su abanderado. Mientras algunos insisten que debe ir nuevamente el senador Felipe Kast, otros aseguran que hay que darles el pase a otras figuras, como Luciano Cruz-Coke. Un panorama complejo a un año de la elección presidencial, considerando que Sichel apunta, en algunas materias, a un público parecido al de Evópoli, sobre todo en profesionales emprendedores. ‘Para el mundo independiente de emprendedores sería muy bueno tener una carta presidencial como Sichel’, dice Juan Pablo Swett, dirigente de pymes.

La Moneda sigue de cerca

Hace tres meses, en una reunión de trabajo, Piñera le preguntó a su exministro si estaba dispuesto a ser candidato a algo, incluso le habría comentado que sería un ‘buen candidato presidencial’, Sichel le respondió que aún no tomaba una decisión. Esta semana, el tema presidencial volvió a aparecer, pero a nivel de comité político. Las conclusiones que habrían sacado en Palacio es que Sebastián Sichel sería un buen nombre para potenciar y que Matthei no podría triunfar en la segunda vuelta. Así, dicen en el Gobierno, la alcaldesa se vería perjudicada por la irrupción de Sichel, pues ya no sería la única competidora de Lavín. ‘Le apareció competencia a la competencia’, comentan. Además, en la UDI, en privado, insisten en que no hay posibilidad de que vayan dos candidatos del partido a la primaria, cuestión que es descartada por el círculo de Matthei. La alcaldesa, que representa a un ala más dura de la derecha frente a Lavín, ha conversado con este último no agredirse públicamente y mantener un buen ambiente, considerando la situación que vive el país. El 10 de enero, la excandidata presidencial tomaría la decisión de ir o no a la reelección por Providencia. De ser así, abandonaría sus anhelos presidenciales. Si es al revés, no competiría nuevamente por la alcaldía. La irrupción de Sichel empinó el camino para Matthei, pues desde el entorno de Lavín aseguran que en una primaria van solo Matthei y Sichel, el ‘lavinismo’ se inclinaría por este último.

Vía El Mercurio

sumamos

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